martes, 30 de agosto de 2011

1ª PERSONA DEL SINGULAR DEL PRESENTE DEL VERBO SER.

Te he querido tanto. Perdón. Te he amado tanto; que duele sentirlo en este pecho que ha gritado durante años tu nombre esperando que una abrazo apagase mi agonía y cambiase cada una de mis lágrimas por sonrisas reales y no meramente soñadas. Y sí, duele. Duele el vacío que deja tu adiós. Esas ilusiones, que no fueron más que locos sueños que se tornaron en noches en vela. De vez en cuando vuelves para dormir a mi lado, y me despierto dudando si aún queda algo de aquel amor enfermizo. Ya no estás, en las ráfagas de viento, en mis pasos, en mi.
Por primera me arrepiento en un grito ahogado en lágrimas intangibles de todo el amor que tenía guardado para ti. Pues si alguna vez llegaste a merecer la más bella de mis sonrisas fue en un remoto pasado. Luego ni mis sonrisas, ni mis lágrimas, ni mis versos, ni mis noches en vela, ni mis pensamientos, ni mis suspiros, ni un poquito siquiera de mi amor.

Pero mi dolor es un dolor presente, reflejo de ese gran dolor pasado. No es dolor latente. Es más bien rolod/dolor. Por primera vez no deseo tu felicidad a cualquier precio, incluso a consta de la mía. Me da exactamente igual tu felicidad. Una son-risa acompañaba el transcribir esa ÚLTIMA frase. Si dueles no es porque te ame, si no por todo el tiempo que te amé. Ahora no eres más la sensación que se queda tras el latir acelerado de un mal recuerdo.













No eres. SOY.


1 comentario:

Juliet dijo...

Ésta es. ¡¡ÉSTA ES!! La entrada que tanto tiempo he estado esperando. Ha llegado, y ha llegado para quedarse.

BRAVO, esto te hace aun más grande si cabe.

Je suis fier de toi, ma fille del'art.