jueves, 21 de octubre de 2010

Persiguiendo a Luna


Paris, 21/10/2010

Mis pasos, aparentemente desubicados, que vuelven al punto de partida, volviendo a ver a mi caballero ahora leyendo, y sin percatarse esta vez de mi presencia. Río, sonrío y prosigo mi camino,. Allí está custodiado por una pirámide de cristal el templo de las musas.
El sol se despide lentamente, dejando tras de sí reflejos dorados, rojizos, ardientes.
Al otro lado... está ella, sola, sin su séquito o al menos no logro verlo. Sonrío, discretamente primero, se refleja en el agua cristalina mostrando su belleza de la que no deja de hacer alarde.
Prometí alcanzarte con la fuerza de mis pasos.
No te escondas, sabes que te buscaré insaciablemente, y al final te acabaré encontrando.

1 comentario:

Juliet dijo...

Cómo me gustaría estar en el momento de esa magnífica foto allí avec toi!! Me alegro tanto... ya sabes. Libre!! El ser humano está condenado a ser libre, como diría Sartre. Jtm