miércoles, 7 de enero de 2009

Témpano de hielo

y de nuevo me vuelvo acero.
de nuevo finjo ser fuerte.
juguemos a aquel juego dónde tu no me importas,
juguemos a aquel juego de la indiferencia.
juego en el que la dueña de mis sentimientos soy yo.
el en que me transformo en témpano de hielo incapaz de sentir.
pues ahora.
hoy.
ya me cansé de suspirar y perder el tiempo recordando.
Ahora.
Hoy,
he conseguido vencer muchos fantasmas y tú no serás la excepción.
porque conseguí que los demás no me hirieran (o al menos que nadie se percatase de que lo hacían).
y ya no soy la tonta de siempre.
conseguí crearme una armadura imposible de penetrar con ninguna espada por muy afilada que esté.apredí a ser feliz.
a disfrutar del día a día, de cada minuto de cada instaste.
feliz incluso imaginando aquello que nno llegó ni llegará a pasar.
pero no perderé más tiempo en añoranzas.


Y ahora sí. MÁ FUERTE QUE NUNCA, protegeré mi burbuja particular y de ella no me sacará NADIE.

1 comentario:

Anónimo dijo...

por mas frialdad que queramos esparcir en nuestros ya helados corazones, la fealdad del mundo que rodea ese tempano, termina con deshacer lo que queda del alma ya marcada, y aterrada y derrotada por tanto invierno...y si, siempre es el juego que jugamos bajo la inmensidad del cielo, y de nuevo pensamos que encontramos la utopía que pensamos sería mejor, y de nuevo pensamos que queremos escuchar las respuestas a preguntas que no queremos hacernos y respuestas que tampoco queremos escuchar, porque nuestra verdad es incierta es tramposa y mentirosa, es nuestra verdadera caparazón nuestra convicción a ser estúpidos de defender con ahincó esa estupidez, pues sentimos que es lo que no nos separa de este mundo….el verdadero engaño que vivimos es que la realidad que fingimos ya no nos hace daño...pero es necesaria siempre que queremos seguir perteneciendo a este círculo de vida y desengaño, de amor y engaño.