Perder un tren. Mi tren.
Lamentarme porque
nada deseaba más...
que haberme subido a él
contigo...
Pero el tren ya se fue,
nuestro tren ya se ha ido.
Ya no se ve su huella de humo
ya no se oye su silbido.
Mi bolso cae.
Mi cuerpo cae
y en mi mano
fundido en mi piel
llevo tu anillo.
Te espero...
te veo a lo lejos.
Vienes. ¡Has venido!
Me saludas y...
yo sonriente, te miro.
Nos sueño en ese tren
mi sueño, ahora tu sueño
nuestro sueño...
Me saludas,
sin mirarme,.
y prosigues tu camino.
¿a qué vuelves,
si no es para llevarme contigo?
Giro mi rostro
para gritarte a los ojos
todo lo que mi piel
ha sentido.
Mas,,, sin esperar a escucharme
tú, ignorante como siempre;
tú prosigues tu camino.
Ya no me quedo en el suelo
creyendo escuchar tus pasos
con mis párpados hinchados.
Tu sigues con tu camino,
¿y yo...?
¡yo sigo con el mío!
Radiante, feliz
y muy lejos
muy muy lejos de tu anillo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario